TAROT ERÓTICO PREHISPÁNICO

 

En esta serie de trabajo Santoyo interviene sobreponiendo figuras eroticas pintadas en acrílico y tinta china diez misteriosos amates que encuentra en un tianguis (mercadillo) con figuras pegadas a modo de collage para crear su primer Tarot erótico prehispánico.  Tiempo después descubrió que estos amates son parte de un ritual de fertilidad de la milenaria cultura Otomie. 

 

El Rito:

los otomies utilizan la corteza de moral (Ficus) para fabricar papel amate de color blanco y la de xalama (Ficus Tecolutensis) para el oscuro.

Los hombres y las mujeres de la comunidad trabajan para conseguir la materia prima, recogen corteza “cuando está sabia” (hay luna nueva). 

Los papeles serán posteriormente recortados para usarlos en ceremonias. A la figurita de papel se le llama “el costumbre” las cuales se usan al iniciar el período de siembras. El que recorta las figuras en amate es el curandero y pedidor de lluvia de la comunidad y cada figura representará los espíritus de las semillas, frutas o animales domésticos. 

En un cerro hay una cueva que los otomíes consideran residencia de los dioses, y cuando cae el sol, el curandero va hacia ella llevando semillas y figuritas de papel recortado, que pone en recipientes decorados con flores. 

El hechicero es el único que entra a la cueva, y la gente lo espera afuera cantando y bailando y haciendo sus ofrendas de ceras, flores y copal. 

Cuando regresan, van silbando para que los animales del campo los escuchen y cuiden las figurillas de papel, que son “espíritus”, como si fueran niños recién nacidos. 

Al día siguiente, las mujeres preparan atole y alimentan con ello a las “criaturitas”. Después del desayuno, hay una procesión a la laguna de San Francisco, para saludar al espíritu de la laguna y para llevarle gallinas, tamales, pan, chocolate, ceras envueltas en papel amate, etc., que arrojan al agua para bautizar las aguas con los “espíritus de las semillas”.

Intervención con Tínta china y acrílico sobre papel amate y collage parte de rito Otomie.